[Entrevista] Viajando SOLA desde Santiago a Ushuaia

[Entrevista] Viajando SOLA desde Santiago a Ushuaia

A veces una decisión lo cambia todo, tu forma de ver las cosas e incluso la forma en que vives tu vida, como se dice. Tiara nació en Lima y estudió diseño gráfico, siempre le interesó hacer pequeños viajes, y el primero de todos fue justo al día siguiente de terminar su carrera. Se animó a acompañar a una amiga chilena a recorrer Perú, llegaron hasta Cuzco y por supuesto conocieron Machu Pichu. Luego de eso, todo fue diferente, ya no podía dejar de viajar. A continuación hizo un viaje de 5 meses por Ecuador y Colombia. Tiara ya lleva dos años viajando y trabajando de forma freelance en diseño gráfico. Te invitamos a conocer su paso por la Carretera Austral cuando decidió viajar sola desde Santiago a Ushuaia mochileando y haciendo dedo.

La felicidad que me produce viajar es única, siempre sentí que me faltaba algo, buscaba siempre la libertad pero no sabia como lograrlo, era un mundo nuevo para mi y que ganas de descubrirlo, voy dos años viajando constantemente y antes de terminar un viaje ya ando planeando el otro, es algo inexplicable. En Lima trabajo en una imprenta y también realizo trabajos freelance de diseño gráfico, mientras viajaba descubrí que tenia dos pasiones: escribir y fotografiar, así que abrí un blog de viajes para contar mis viajes a otras mujeres que también quieren viajar y no saben planearlo o hay mucho miedo de por medio. Me encanta compartir mi viaje en instagram, siento que las personas viajan conmigo y se inspiran“, nos cuenta.

La Carretera Austral

Ya estando en Cuzco escuchaba a los demás viajeros narrar sus historias sobre la carretera austral, las maravillas de sus paisajes y la belleza de la ruta, como muchos de nosotros, se enamoró antes de verla realmente, solo por fotos y escuchando a los demás, “Cuando estaba en mi primer viaje en Cuzco escuchaba contar sus historias sobre la Patagonia a otros viajeros, y especialmente sobre la belleza de la carretera Austral, me mostraron fotos y nunca había visto unos paisajes así, simplemente eran únicos.
Luego escuchaba sobre el viento en la Patagonia, el frío que hacia y lo difícil que era cruzarla, así que siempre estuvo en mi mente planear un viaje hacia allá, luego mi mamá se mudó a Santiago a trabajar y era la oportunidad perfecta, fui a Chile a pasar Navidad con ella y luego inicie mi viaje desde Santiago hasta Ushuaia“.

No sentir miedo no es el secreto, sino que a pesar de ese miedo, que también es útil porque te ayuda a ser cuidadoso, la gracia es vencer ese miedo y atreverse de igual manera, “Siempre digo que tener miedo no es malo, yo tuve miedo en todo el viaje, el reto fue vencerlo en el camino, para la mayoría de personas una mujer es más vulnerable al peligro y en cierto punto tienen razón pero también son más vulnerables a la solidaridad, cuando ven a una mujer viajando sola siento que desean protegerla y ayudarla. Todo el viaje lo hice a dedo y en ningún momento me sentí en peligro, fue todo lo contrario, hasta me han invitado a sus casas, y esas experiencias son las que hacen mágico tu viaje, el peligro está en todos lados, pero el miedo no debe destruir tus sueños

Es cierto que muchos viajan para llegar a algún lugar y en ese lugar disfrutar de lo que ofrece el destino, pero como dice Tiara, en la carretera austral el disfrute no está en llegar al final, sino mas bien en recorrerla, “Viajar por la carretera Austral es un viaje diferente, normalmente uno viaja a un lugar para ver algo maravilloso ahí y no hacemos mucho caso al camino que hacemos hasta allá, pero en la carretera Austral me pasó lo contrario, me enamore de los paisajes que encontré en la carretera y de las personas con quien compartía mientras apreciaba los paisajes maravillosos”

Los rigores de la patagonia, el ejercicio de la paciencia y viajar sola

Esperar a que alguien te lleve en auto, esperar a saber si va a llover o no, esperar a saber si la lluvia se va a detener o no, la duda de saber si la carpa que llevas aguantará el viento o no. A veces hay muchas dudas, y pocas certezas, salvo que uno ya está ahí y tiene que afrontar lo que venga y muchas veces simplemente armarse de paciencia, “A veces siento que he tenido mucha suerte en este viaje, en todo momento me ha tocado un excelente clima, quizás ese era mi mayor miedo ya que no estaba muy preparada para un clima de la Patagonia y todo el viaje lo tuve que hacer en carpa, el dedo me funcionó muy rápido hasta Cochrane, en esa ciudad me quedé dos días intentando hacer dedo para salir hacia Caleta Tortel, nadie me llevaba y la paciencia me traicionó, al final tuve que tomar un bus hasta allá, fue el único bus que tomé en el viaje y una decisión de la que me arrepentí, aprendí que en cualquier lugar es posible lograr que te lleven, solo se necesita mucha paciencia y no darse por vencido, recorrer la Carretera Austral a dedo debería ser obligatorio jaja. Me sentí muy cómoda y sorprendida haciendo dedo en este viaje, las personas que me subían a su auto ya estaban muy acostumbradas a levantar mochileros, muchos me contaban que incluso buscaban mochileros para subir y así conversar en el viaje.
Siento que estamos llegando a una época en que ya no es tanta locura intentar hacer dedo sola, las personas tienen mucha curiosidad de escuchar tus historias, encontré muchas mujeres que viajan sola en auto, ellas me decían lo valiente que era y que tenia que lograr mi meta de llegar a Ushuaia, si no fuera por las personas que me llevaron nunca lo hubiera logrado”.

Lo que sucede al final

¿Qué pasa cuando luego de una tremenda distancia el viaje de pronto termina? pues que… “Hay cosas que es imposible explicar, al llegar a Ushuaia tuve sentimientos encontrados, fue una felicidad que pocas veces he tenido, recorrer mas de 3300 km a dedo y carpa fue muy difícil, sentí un gran alivio al llegar y poder decir: ¡lo logré! Fue un momento increíble, luego me sentí triste porque el viaje había terminado y porque no tuve buenas experiencias al llegar allá, pero estaba en el fin del mundo !!
La ciudad de Ushuaia quedó en segundo plano cuando recordé todo el camino y las experiencias espectaculares que viví para llegar allá”.

En cada viaje uno aprende algo, sobre todo cuando tratas de vencer tus miedos y finalmente lo logras, es un conocimiento que no se puede obtener de ninguna otra manera , mas que simplemente, dando el primer paso y no detenerse hasta el final, “Coleccionar experiencias me hace muy feliz, siento que este viaje fue muy diferente, dejar la comodidad y llenarme de paciencia hizo que este viaje sea único, nunca pensé que lo podría lograr, fue un reto para mi, siempre pensé que necesitaba demasiado dinero para recorrer la Patagonia, todo el mundo me lo decía, me llenaban de miedo y tenia que romper esos pensamientos y demostrar que se puede lograr con bajo presupuesto, que no necesitas la mejor ropa de marca para ir, ni que es peligroso recorrerlo sola, si yo pude los demás también pueden lograrlo, solo depende de cada persona y si tienes mucho miedo pues viaja con el miedo, uno siempre deja de tener miedo a algo pero aprende a tener miedo a otra cosa, es un circulo vicioso. La Aventura y la Adrenalina es el espíritu de la Carretera Austral, nunca dejas de sorprenderte de los paisajes y te inspiras de las historias de otros viajeros, La Austral es tan mágica que nunca terminarías de conocerlo por completo y esto lo pongo de excusa para regresar, tengo en mente de recorrerla nuevamente pero en bicicleta, he visto muchos que lo lograron y si ellos pudieron porque yo no? Pero eso es otro viaje”.

Conoce mucho mas de los viajes de Tiara en sus redes y motívate tu también a luchar contra tus miedos.

¡¡Viajar es ser libre!!

Mi blog de viajes es http://costumbremochilera.com
Mi instagram: https://www.instagram.com/costumbremochilera/

¿Y tú? ¿Viajarías sola?

[Entrevista] Martín González: el viaje de un fotógrafo mochilero

[Entrevista] Martín González: el viaje de un fotógrafo mochilero

Martín Gonzales tiene 29 años y estudia actualmente Diseño Gráfico en Duoc UC. Comenzó fotografíando grupos musicales con una cámara compacta para luego hacer lo mejor posible en Photoshop y entregar un buen producto terminado. De forma autodidacta se fue adentrando cada vez más en la fotografía hasta que en 2012 se hizo con su primera cámara reflex.
Apacionado tambien por los paisajes, los programas de viajes, y los lugares remotos: “Desde el 2013, me interesaba poder vivenciar todas aquellas experiencias que periodistas de canales nacionales y de programas como Frutos del País, tenían en remotos lugares. Me gustaba la poética de las ciudades expresada en su cultura, su gente y gastronomía. Los paisajes eran algo que quería poder expresar, pero con mi código personal en al fotografía. El 2014, 2015 y 2016 me adentré a mochilear a Llanquihue, Pto Montt, Chiloé y Carretera Austral en solitario. Poder viajar solo y con cámara es una experiencia introspectiva muy interesante que quise plasmar en mis fotografías. Sin prisas, sin horarios y con total libertad. De ahí en adelante he participado como director de arte en centros culturales, expositor, como tallerista en colegios e instituciones además de potenciar todo eso en mi proyecto fotográfico llamado Mandrágora Fotografía, donde la “fotografía mochilera” es uno de los pasatiempos personales junto a muchos otros relacionados con el lenguaje fotográfico“.

Te invitamos a conocer más sobre el viaje de Martín por la Carretera Austral y las maravillosas fotos que trajo de vuelta.

La principal motivación es poder fotografíar, capturar ese paisaje, y traer a la ciudad la esencia de ese sur perdido entre la niebla y bajo la lluvia, “Poder capturar las imágenes y devolvérselas como exposiciones o publicaciones digitales a los espacios citadinos es algo maravilloso, es un pedacito del sur de Chile que llega a las personas. Son gestos, climas, humedades, colores, etc, que convergen. La otra parte del viaje es aventura pura. Trekking, campings, conversaciones con ancianos inolvidables, y por supuesto la comida… A veces puedo ahorrar en mucho, pero no me privo de algún platillo de la zona“, nos cuenta.

Muchos hemos pasado por esto, vimos fotos de la Carretera Austral, escuchamos a alguien que fue a mochilear, leímos sobre las maravillas de los parques y lo que siente la gente cuando visita esos paisajes. Se siente como una especie “de llamado”, algo nos “tira” y nos deja con una sensación de que “debemos” ir hacia esa ruta que al parecer a hechizado a tantos. Martín también experimentó todo aquello, “Yo cuando mochilié a Chiloé, quedé fascinado. Y no he dejado de ir. Y en el año 2016, quise ir a Carretera Austral, había visto muchas fotografías y oido muchas historias mochileras. Me encanta el clima austral, la lluvia, el frío y la bruma, y como soy un fanático de los climas escandinavos, Carretera Austral representaba para mi un trocito de esos lugares. Principalmente el viaje fue para conocer. Sabía que hacer espléndidas fotos era factible, debido a los hermosos parajes. Me encanta vivenciar costumbres, y si Chiloé me parecía muy lejos ( Soy de la V Región ), no quería imaginar qué tanto era Carretera Austral. Ese viaje, que fue uno de los más complicados para mi de llevar a cabo por el equipo, y los precios, fue una experiencia totalmente especial. Es una magia muy especial la que se vivencia en los aires puros y los cielos invernales. Así que en realidad, el viaje a Carretera Austral estuvo marcado por el sentido de viajar más que nada, sentir el tramo y recorrerlo“.

El equipo
Viajar con mochila al hombre siempre es complicado y hay muchas cosas de las que preocuparse, la carpa, la ropa, la comida, la cocinilla, el gas, todo el peso que eso representa, y una, al parecer, interminable lista de etcéteras. Si a todas esa planificación y peso le sumamos equipo fotográfico, y los cuidados particulares que este requiere la cosa se complica aún más, “Siempre cuando viajo con la cámara, se que hay riesgos. Tanto climáticos como accidentes inesperados. En los viajes anteriores no había tenido mayores problemas. El enemigo de las cámaras más que la humedad, es el polvo, ya que este se incrusta en el sensor o se almacena en lo objetivos. Esto puede dañar el motor de enfoque o simplemente crear problemas en la captura. En Carretera Austral el enemigo es la condensación, en más de una oportunidad lidié con lentes empañados, sobretodo en el viaje desde Quellón a Puerto Chacabuco, donde a mar abierto, la humedad afecta muchísimo. Hubo algunos momentos sobre la embarcación ( El Queulat), donde no pude fotografiar algunos fiordos o cascadas debido a la fuerte lluvia. Los momentos donde quise fotografiar y no pude, se dieron en lugares restrictivos.“.

El viaje comienza antes del viaje
Hay quienes se lanzan al viaje, sin más, con eso de que “el camino se hace al andar” y todo el romanticismo al rededor del dejarse llevar y la improvisación. Pero para Martín, y sobre todo considerando que no solamente conocer los paisajes es lo importante, sino también “traerlos de vuelta”, la planificación es obligatoria, aunque eso no significa que no haya espacio para la improvisación entre medio de la aventura, “Creo que el viaje de un mochilero, al menos en mi caso, comienza cuando uno planifica. Ahí comienza el viaje. Planificar la ruta es muy lindo, tanto porque te permite ir con disposición y preparado para cada lugar y porque uno ya vive la experiencia al momento de buscar referencias por internet, datos de otros mochileros, fotografías de las zonas, etc. Es un incentivo y en mi caso, planificar ayuda tremendamente a gestionar el tiempo y el dinero. Cuando uno no conoce una zona mucho, puede dejar un par de días libres de descubrimiento, lo que también lo hace interesante e inesperado. Pero sólo para ciertos casos como lugares muy grandes. Con respecto a la fotografía, vi algunos referentes previos, más menos tenía en mente donde ocuparía más días para capturar una que otra zona“.

El Espíritu de la Carretera Austral
Finalmente le preguntamos a Martín sobre lo que él consideraba que era el Espíritu de la Carretera Austral, esto nos respondió:

Creo que la definición del espíritu de Carretera Austral es la expectación y el descubrimiento. Hay zonas tremendamente deshabitadas, y curiosidades bastante interesantes.
Me tocó una vez a bordo del Queulat, ver como dos descendientes de colonos, cargados con provisiones, descendieron del barco a las 02:00 de la mañana en una isla que estaba alumbrada sólo por el foco del barco. Creo que era parte de la playa de la Isla Santo Domingo, donde según contaba un tripulante, vivían muy pocas personas. Otros decían que sólo vivía una familia descendiente de colonos y que iban una vez a la semana a buscar provisiones.
Sea como sea, en Carretera Austral hay mucha aventura. El clima obliga muchas veces a replantearse las rutas y los tiempos; no por nada es tan famoso el dicho “El que se apura en la Patagonia, pierde su tiempo”. El ritmo de vida es realmente más pausado y el clima muchas veces es inesperado.
El viento en las cercanías a Cerro Castillo, es muy violento, mientras que en Puerto Cisnes, experimenté gran calma en un día lluvioso.
Vi muchas laderas sin flora, donde los lugareños decían que en esas mismas fechas de verano, la nieve lo tapaba todo. Río Simpson estaba en su mayoría seco, pobladores decían que si bien el flujo bajaba en verano, nunca tanto como ese año 2016.
El patagón es un poblador amable, pero un poco desconfiado. Muchas veces producto de problemas entre mochileros y el ambiente, ya que muchos extranjeros suelen infringir normas de camping, regatear precios o cruzar lugares no habilitados. Tanto el descontento de patagones con los extranjeros como con algunos chilenos, se da en ciertos lugares. Una vez un poblador me dijo que si “uno tenía cara de gringo, difícil que le paren los autos”, mientras que la mejor manera de mochilear, era con banderita chilena o argentina y con una boina. El patagón chileno – argentino es muy unido con sus tradiciones y muy apegado a las costumbres.
Como ley general, nunca rechazar un mate; es símbolo de unidad
“.

Puedes encontrar más del trabajo de Martín en https://www.facebook.com/Mandragoraphoto/

¿Y tú, llevarías tu cámara a la Carretera?

[Entrevista] Cuando “Sueños de Ruta” pasó por La Carretera Austral

[Entrevista] Cuando “Sueños de Ruta” pasó por La Carretera Austral

Me encontré con el Facebook “Sueños de Ruta” hace algunos días, cuando buscaba gente que quisiera contar su Historia de Carretera. Personas que se animaran a inspirar a otros a visitar nuestra amada Ruta 7.

Los chicos de Sueños de Ruta son prueba viva de que no se necesita ninguna condición especial, ni ninguna preparación física para vivir la aventura, más que simplemente querer hacerlo.

“Cuando Facu me propuso viajar en bici, en ningún momento reparé en mi condición física. Nunca me entrené antes del viaje, simplemente salí. Seguramente que me costó y me sigue costando mas que otros, pero acá la idea no es rendir más, es viajar, es vivir experiencias, es sorprenderme. Sabía que si lograba hacer el paso fronterizo Los Libertadores (3.200 metros de altura), uno de los pasos más altos que conectan Chile y Argentina, iba a ser una gran sorpresa que iba a quedar para siempre grabado en mi memoria. Así que me mentalicé y allá fui.Fueron 3 días de tantas emociones juntas que lo último que se me vino a la cabeza fue el esfuerzo físico. Disfrute a pleno cada momento, cada kilómetrom, cada subida, cada palabra de aliento desde las ventanillas de los autos, cada mirada de “¡ufff estas loca!” Y lo logré. Lo logré porque quería lograrlo, lo logré porque ese fue mi deseo. Tengo 32 años, nunca hice deporte, soy vegana, lo cual para muchos podría significar falta de fuerzas, y lo logré. Fuí feliz.”

– Cruzar los andes en Bici, Sueños de Ruta

Hablé con Lau y Facu, y amablemente accedieron a responderme algunas preguntas para conocer más de su historia por nuestro país. Fue por conversaciones con otros viajeros que se enteraron de la existencia de la Carretera Austral, y de todas las maravillas que ahí podían ver, de las cuales, parece ser que la falta de viento es la mejor de ellas 🙂 “En la Patagonia Argentina hay mucho viento y las distancias entre un pueblo y otro son enormes, eso hizo que empezáramos a evaluar cruzar a Chile. Nos habíamos enterado de boca de otros viajeros que del otro lado de la cordillera estaba la Carretera Austral, un lugar llenó de naturaleza, con ríos, lagos, montañas, glaciares colgantes y algo más maravilloso aún: no había viento“, me cuentan.

Desde que yo mismo visité la carretera hace un par de veranos, siempre he pensado que tiene un espíritu especial, les pregunté cual sería para ellos ese espíritu de carretera: “La Carretera Austral tiene alma de aventura, de vida al aire libre. La Carretera Austral es salvaje, no tiene un itinerario de lugares a visitar, la Carretera Austral es para visitarla toda, con tiempo, disfrutarla de punta a punta, dejarse llevar, perderse en sus recovecos y encontrar una postal maravillosa detrás de cada una de sus curvas”.

Todos los viajes tienen inconvenientes, y salir a la aventura, ya sea haciendo dedo, en auto, en bicicleta o de cualquier otra forma tiene sus complicaciones, y nadie está exento de algún accidente, por lo que es importante siempre estar lo más preparado posible y tomar, antes de que suceda algo, todas las precauciones que se puedan, “Saliendo del Parque Nacional Queulat, en una bajada me caí de la bicicleta (Facu) y me raspé todo el cuerpo, además de golpearme la cabeza, menos mal que llevaba casco. Fue un susto bastante grande, pero nada más que eso. Después de un par de semanas volvía a estar al 100%“.

Me confiaron además sus mejores experiencias La Carretera, que para todos es distinto, algunos disfrutan los paisajes, otros la gente, incluso la soledad, pero para ellos esto fue lo mejor:

  1. Acampar a orillas del Río Baker: un río que no estaba en nuestro planes y que dejó su color turquesa impregnado en nuestros recuerdos.
  2. Cruzar en barco el lago general carrera rumbo puerto Ibañez.
  3. Dormir en la casa de un abuelito en Puerto Bertrand, mientras veíamos nevar por la ventana de su cabaña.

Pero si de lugares se trata el que más les encantó fue el Queulat: “El Parque Nacional Queulat nos pareció de película. Pero todo el recorrido de la Carretera Austral no tiene desperdicio“.

Al final, reflexionan algo que posiblemente todos los que hemos visitado la Ruta 7 pensamos:

“Llevamos más de tres años viajando y aún no hemos encontrado un lugar tan maravilloso como la Carretera Austral, no sólo sus lugares sino también la solidaridad de la gente que hemos cruzado en ella. Si tuviera una puerta mágica para teletransportarme a algún lugar del mundo cuando quisiera, ese lugar sin dudas sería esta hermosa carretera a la que siempre vamos a querer regresar”.

Todas las imágenes perteneces a Sueños de Ruta

Sigue las aventuras de Lau y Facu en sus Redes: