[Entrevista] Viajando SOLA desde Santiago a Ushuaia

[Entrevista] Viajando SOLA desde Santiago a Ushuaia

A veces una decisión lo cambia todo, tu forma de ver las cosas e incluso la forma en que vives tu vida, como se dice. Tiara nació en Lima y estudió diseño gráfico, siempre le interesó hacer pequeños viajes, y el primero de todos fue justo al día siguiente de terminar su carrera. Se animó a acompañar a una amiga chilena a recorrer Perú, llegaron hasta Cuzco y por supuesto conocieron Machu Pichu. Luego de eso, todo fue diferente, ya no podía dejar de viajar. A continuación hizo un viaje de 5 meses por Ecuador y Colombia. Tiara ya lleva dos años viajando y trabajando de forma freelance en diseño gráfico. Te invitamos a conocer su paso por la Carretera Austral cuando decidió viajar sola desde Santiago a Ushuaia mochileando y haciendo dedo.

La felicidad que me produce viajar es única, siempre sentí que me faltaba algo, buscaba siempre la libertad pero no sabia como lograrlo, era un mundo nuevo para mi y que ganas de descubrirlo, voy dos años viajando constantemente y antes de terminar un viaje ya ando planeando el otro, es algo inexplicable. En Lima trabajo en una imprenta y también realizo trabajos freelance de diseño gráfico, mientras viajaba descubrí que tenia dos pasiones: escribir y fotografiar, así que abrí un blog de viajes para contar mis viajes a otras mujeres que también quieren viajar y no saben planearlo o hay mucho miedo de por medio. Me encanta compartir mi viaje en instagram, siento que las personas viajan conmigo y se inspiran“, nos cuenta.

La Carretera Austral

Ya estando en Cuzco escuchaba a los demás viajeros narrar sus historias sobre la carretera austral, las maravillas de sus paisajes y la belleza de la ruta, como muchos de nosotros, se enamoró antes de verla realmente, solo por fotos y escuchando a los demás, “Cuando estaba en mi primer viaje en Cuzco escuchaba contar sus historias sobre la Patagonia a otros viajeros, y especialmente sobre la belleza de la carretera Austral, me mostraron fotos y nunca había visto unos paisajes así, simplemente eran únicos.
Luego escuchaba sobre el viento en la Patagonia, el frío que hacia y lo difícil que era cruzarla, así que siempre estuvo en mi mente planear un viaje hacia allá, luego mi mamá se mudó a Santiago a trabajar y era la oportunidad perfecta, fui a Chile a pasar Navidad con ella y luego inicie mi viaje desde Santiago hasta Ushuaia“.

No sentir miedo no es el secreto, sino que a pesar de ese miedo, que también es útil porque te ayuda a ser cuidadoso, la gracia es vencer ese miedo y atreverse de igual manera, “Siempre digo que tener miedo no es malo, yo tuve miedo en todo el viaje, el reto fue vencerlo en el camino, para la mayoría de personas una mujer es más vulnerable al peligro y en cierto punto tienen razón pero también son más vulnerables a la solidaridad, cuando ven a una mujer viajando sola siento que desean protegerla y ayudarla. Todo el viaje lo hice a dedo y en ningún momento me sentí en peligro, fue todo lo contrario, hasta me han invitado a sus casas, y esas experiencias son las que hacen mágico tu viaje, el peligro está en todos lados, pero el miedo no debe destruir tus sueños

Es cierto que muchos viajan para llegar a algún lugar y en ese lugar disfrutar de lo que ofrece el destino, pero como dice Tiara, en la carretera austral el disfrute no está en llegar al final, sino mas bien en recorrerla, “Viajar por la carretera Austral es un viaje diferente, normalmente uno viaja a un lugar para ver algo maravilloso ahí y no hacemos mucho caso al camino que hacemos hasta allá, pero en la carretera Austral me pasó lo contrario, me enamore de los paisajes que encontré en la carretera y de las personas con quien compartía mientras apreciaba los paisajes maravillosos”

Los rigores de la patagonia, el ejercicio de la paciencia y viajar sola

Esperar a que alguien te lleve en auto, esperar a saber si va a llover o no, esperar a saber si la lluvia se va a detener o no, la duda de saber si la carpa que llevas aguantará el viento o no. A veces hay muchas dudas, y pocas certezas, salvo que uno ya está ahí y tiene que afrontar lo que venga y muchas veces simplemente armarse de paciencia, “A veces siento que he tenido mucha suerte en este viaje, en todo momento me ha tocado un excelente clima, quizás ese era mi mayor miedo ya que no estaba muy preparada para un clima de la Patagonia y todo el viaje lo tuve que hacer en carpa, el dedo me funcionó muy rápido hasta Cochrane, en esa ciudad me quedé dos días intentando hacer dedo para salir hacia Caleta Tortel, nadie me llevaba y la paciencia me traicionó, al final tuve que tomar un bus hasta allá, fue el único bus que tomé en el viaje y una decisión de la que me arrepentí, aprendí que en cualquier lugar es posible lograr que te lleven, solo se necesita mucha paciencia y no darse por vencido, recorrer la Carretera Austral a dedo debería ser obligatorio jaja. Me sentí muy cómoda y sorprendida haciendo dedo en este viaje, las personas que me subían a su auto ya estaban muy acostumbradas a levantar mochileros, muchos me contaban que incluso buscaban mochileros para subir y así conversar en el viaje.
Siento que estamos llegando a una época en que ya no es tanta locura intentar hacer dedo sola, las personas tienen mucha curiosidad de escuchar tus historias, encontré muchas mujeres que viajan sola en auto, ellas me decían lo valiente que era y que tenia que lograr mi meta de llegar a Ushuaia, si no fuera por las personas que me llevaron nunca lo hubiera logrado”.

Lo que sucede al final

¿Qué pasa cuando luego de una tremenda distancia el viaje de pronto termina? pues que… “Hay cosas que es imposible explicar, al llegar a Ushuaia tuve sentimientos encontrados, fue una felicidad que pocas veces he tenido, recorrer mas de 3300 km a dedo y carpa fue muy difícil, sentí un gran alivio al llegar y poder decir: ¡lo logré! Fue un momento increíble, luego me sentí triste porque el viaje había terminado y porque no tuve buenas experiencias al llegar allá, pero estaba en el fin del mundo !!
La ciudad de Ushuaia quedó en segundo plano cuando recordé todo el camino y las experiencias espectaculares que viví para llegar allá”.

En cada viaje uno aprende algo, sobre todo cuando tratas de vencer tus miedos y finalmente lo logras, es un conocimiento que no se puede obtener de ninguna otra manera , mas que simplemente, dando el primer paso y no detenerse hasta el final, “Coleccionar experiencias me hace muy feliz, siento que este viaje fue muy diferente, dejar la comodidad y llenarme de paciencia hizo que este viaje sea único, nunca pensé que lo podría lograr, fue un reto para mi, siempre pensé que necesitaba demasiado dinero para recorrer la Patagonia, todo el mundo me lo decía, me llenaban de miedo y tenia que romper esos pensamientos y demostrar que se puede lograr con bajo presupuesto, que no necesitas la mejor ropa de marca para ir, ni que es peligroso recorrerlo sola, si yo pude los demás también pueden lograrlo, solo depende de cada persona y si tienes mucho miedo pues viaja con el miedo, uno siempre deja de tener miedo a algo pero aprende a tener miedo a otra cosa, es un circulo vicioso. La Aventura y la Adrenalina es el espíritu de la Carretera Austral, nunca dejas de sorprenderte de los paisajes y te inspiras de las historias de otros viajeros, La Austral es tan mágica que nunca terminarías de conocerlo por completo y esto lo pongo de excusa para regresar, tengo en mente de recorrerla nuevamente pero en bicicleta, he visto muchos que lo lograron y si ellos pudieron porque yo no? Pero eso es otro viaje”.

Conoce mucho mas de los viajes de Tiara en sus redes y motívate tu también a luchar contra tus miedos.

¡¡Viajar es ser libre!!

Mi blog de viajes es http://costumbremochilera.com
Mi instagram: https://www.instagram.com/costumbremochilera/

¿Y tú? ¿Viajarías sola?

Fui de Coyhaique hasta Puerto Bertrán

Fui de Coyhaique hasta Puerto Bertrán
La autora de esta historia es de Alemania, residente en Chile y es profesora. Ella misma escribió todo en español, y si bien hice alguno cambios mínimos, quise dejar la redacción tan como la envió para que nada se altere. Así que si encuentra algún error de redacción o de gramática, ¡no se asuste! no es cosa fácil escribir en un idioma que no es el propio.

A veces una decisión lo cambia todo, tu forma de ver las cosas e incluso la forma en que vives tu vida, como se dice. Tiara nació en Lima y estudió diseño gráfico, siempre le interesó hacer pequeños viajes, y el primero de todos fue justo al día siguiente de terminar su carrera. Se animó a acompañar a una amiga chilena a recorrer Perú, llegaron hasta Cuzco y por supuesto conocieron Machu Pichu. Luego de eso, todo fue diferente, ya no podía dejar de viajar. A continuación hizo un viaje de 5 meses por Ecuador y Colombia. Tiara ya lleva dos años viajando y trabajando de forma freelance en diseño gráfico. Te invitamos a conocer su paso por la Carretera Austral cuando decidió viajar sola desde Santiago a Ushuaia mochileando y haciendo dedo.

La felicidad que me produce viajar es única, siempre sentí que me faltaba algo, buscaba siempre la libertad pero no sabia como lograrlo, era un mundo nuevo para mi y que ganas de descubrirlo, voy dos años viajando constantemente y antes de terminar un viaje ya ando planeando el otro, es algo inexplicable. En Lima trabajo en una imprenta y también realizo trabajos freelance de diseño gráfico, mientras viajaba descubrí que tenia dos pasiones: escribir y fotografiar, así que abrí un blog de viajes para contar mis viajes a otras mujeres que también quieren viajar y no saben planearlo o hay mucho miedo de por medio. Me encanta compartir mi viaje en instagram, siento que las personas viajan conmigo y se inspiran“, nos cuenta.

Con la guatita llena fui directamente a Cerro Castillo, que queda casi dos horas de Coyhaique. Allá me alojé en un Refugio que se llama “Refugio Cerro Castillo”. El dueño es muy buena onda y desde mi ventana de la habitación tenía una vista al Cerro Castillo y al Río Ibáñez, impecable. Al otro día subí al Cerro Castillo. Es una caminata de 7 u 8 horas, cuando caminas lento. Vale la pena porque el sendero es lindo, pura subida por bosques verdes y sobre piedras resbalosas. Si te animas y andas mochilando puedes hacer un trekking allá de 3/2. Arriba, debajo de un glaciar, hay una laguna de color turquesa. Estuve una hora solo mirando y disfrutando la vista. De ahí me fui a Bahía Murta, que queda media hora antes de Puerto Río Tranquilo. Estuve en un Residencial que de llama “Marianela”. La señora es muy amable y su comida es bien rica. Un día fui a Puerto Bertrand que queda dos horas de Río Tranquilo. Que lindo lugar. Está frente de Río Baker, muy chiquitito el pueblo, pero creo valdría la pena estar uno o dos días allá. Tienes una confluencia de los Ríos Baker y Neff muy cerca, que se debe visitar. En Puerto Bertrand ofrecen Rafting. Hazlo! Es un Río, en esta parte es así, tranquilo y la gente de la agencia era muy buena onda!!! Haciendo el Rafting hay partes donde te puedes meter en el agua. Es fría, pero rrrricooo y su color es hermoso. Después del Rafting te dan galletas, café o té. Ah, casi lo olvidé. Estando en Bahía Murta puedes ir a Puerto Sánchez, donde te ofrecen un tour hasta las Cavernas de Mármol. Cuesta 35 lukas y el tour dura una hora. Vas en bote, recorriendo el borde de una isla donde se formaron estas cavernas hermosas.

En Río Tranquilo hice el tour de kayak a las Capillas de Mármol con la agencia “99aventura”. Cuesta 35 lukas y dura 3 horas. Debes hacerlo así, porque lo haces con tu propia fuerza y te quedas más conectado con la naturaleza! Entramos a las Capillas y fue impresionante.

Para el último día allá me regalé la caminata en el Glaciar Exploradores. Lo hice con la agencia “Huente-Có” y costó 70 lukas. Si, es caro, pero como es algo tan especial, entonces tienes que hacerlo. Te dan todo el equipo (mochila, guantes, lentes de sol, crampones, casco etc.) y también una bolsita con sándwiches, chocolate. Necesitas abrigo como una jaqueta contra viento y por ser caso una que es impermeable. También bloqueador solar, medio litro de agua, gorro, botas de trekking y listo. Fue una caminata de cuatro horas. Arriba del glaciar hay que poner los crampones y te muestran como se debe caminar con ellos. Algo divertido. Entras a cuevas de hielo súper azul, había mucho viento este día…pero me quedé fascinada!
Fue un viaje inolvidable. Queda mucho más para conocer, pero estoy segura que un día volveré!!!

Estuve una noche en el Hotel La Pasarela, que está fuera de Coyhaique. Muy lindo lugar, frente al Río Simpson. Creo que un poco caro para la mayoría de la gente que van a ver tu página web, pero vale la plata!

Después estuve dos noches en Cerro Castillo! En el Refugio Cerro Castillo. Es lindo. Queda directamente en el camino hacia el sendero al Cerro Castillo.

De ahí me movía hasta Bahía Murta. Estuve en un Residencial que se llama Marianela. Simple el lugar, barato y la comida de la Señora estuvo bakanisimo!!!

Fui un día hasta Puerto Bertrand y a la confluencia de los ríos Baker y Neff. Después hice un Rafting en el río Baker con la agencia “Patagonia Adventure”. Costó 25 lukas. Los tipos de muy buena onda!

El tour en Kayak hice con “99aventura” desde Bahía Mansa. El valor es 35 lukas

La caminata en el Glaciarexploradores fue con Huente-Có. También es súper la agencia. Cuesta 70 luka y te dan todo el equipo, casco o lentes de sol si lo necesitas. Hay un lunch Box bueno y caminar sobre el hielo es increíble!

Por Katrin Philipps (Alemania)

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La alegría de vencer los miedos y viajar

La alegría de vencer los miedos y viajar

Atrévanse a viajar solos, no tengan miedo, vengo llegando luego de haber estado un mes viajado entre Punta Arenas y puerto Natales, esta vez cambié las playas paradisíacas por querer superar otros de mi miedos, (aunque no lo crean, soy terriblemente miedosa) fui a Torres Del Paine y realicé el circuito W, una maravilla…
Cuando vi los primeros templos de hielo del glaciar Grey, (que era lo que más quería conocer de todo el circuito) sentí una brisa (un vientecito a más de 70 Km/hr) que cuando lo sentí fue como volver a darme cuenta lo viva que estaba y, respiré lo más profundo que pude y dejé que mis pulmones recibieran lo más que pudieran de este aire limpiecito y, cuando lo boté, lo hice pensando en todas las malas energías y la mala onda que me rodeaban, pa’ que se fueran así, bien lejos de mi, después miré Pal’ cielo y agradecí a la vida por poder Cumplir mis sueños, por poder vivir esta vida, de la forma en como lo hago, al mirar nuevamente mansa maravilla de paisaje, junté toditas mis fuerzas (las que me quedaban jajaja) y comencé a correr para llegar un poquitín más cerca de aquellos templos de hielo (si, corrí con mochila y todo jajaja) y mientras corría se me cayeron mis primeras lágrimas de emoción al gritar un “grande pachamama bonita” y nuevamente volví a agradecer…

Este viaje ha sido muy distinto a todos los otros, fue agotador si, si lo fue, muchas veces pensé “ a dónde te viniste a meter, lali” pero el cansancio se esfumaba cuando levantaba la mirada y veía los más lindos paisajes que en mi vida había visto .. vencí todos mis miedos, viajé sola, una vez más, hice el circuito w, algo que siempre había querido hacer y lo había pospuesto por el miedo, pero lo vencí!, pero lo que lo hizo aún más distinto a todos, fue él momento en que lo realicé, pues salí de casa, dejando atrás a personas que de manera muy hábil, pero mal intencionada, quisieron hacerme daño, loS primeros días pensé bastante en aquello, cuando dicen “realiza un viaje para que olvides” la, no sé qué tanto resulta jajaja, pues yo si pensé en esas personas y lamenté lo negro de sus corazones, de su mundo, de su todo, ese todo en el cual yo soy tan ajena a ellos, pues afortunadamente en mi vida solo me quedo con las personas que tienen un corazón bondadoso y sin maldad, así como el mío. (Soy humilde también, para que vean, jajajaja). y con el tiempo que pasé caminando (que no fue poco) y pensé en estas personas, solo concluí que espero puedan, en algún momento, ser tan feliz como yo.
Atrévanse! Viajen! Agradezcan! Amen! Y sean FELICES.

Les dejo una última foto de mi viaje, es una de mis favoritas, mis ojos demuestran el cansancio, pero mi sonrisa no me la quita nadie, es la felicidad que le llaman. ?

PD: muchas gracias a todos los que se ocuparon de mi, les dedico mucha buena onda por siempre. Es bkn que las personas que, aveces, de quien menos esperas, es quien más cree en ti. Muchas gracias. ❣

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[Entrevista] Martín González: el viaje de un fotógrafo mochilero

[Entrevista] Martín González: el viaje de un fotógrafo mochilero

Martín Gonzales tiene 29 años y estudia actualmente Diseño Gráfico en Duoc UC. Comenzó fotografíando grupos musicales con una cámara compacta para luego hacer lo mejor posible en Photoshop y entregar un buen producto terminado. De forma autodidacta se fue adentrando cada vez más en la fotografía hasta que en 2012 se hizo con su primera cámara reflex.
Apacionado tambien por los paisajes, los programas de viajes, y los lugares remotos: “Desde el 2013, me interesaba poder vivenciar todas aquellas experiencias que periodistas de canales nacionales y de programas como Frutos del País, tenían en remotos lugares. Me gustaba la poética de las ciudades expresada en su cultura, su gente y gastronomía. Los paisajes eran algo que quería poder expresar, pero con mi código personal en al fotografía. El 2014, 2015 y 2016 me adentré a mochilear a Llanquihue, Pto Montt, Chiloé y Carretera Austral en solitario. Poder viajar solo y con cámara es una experiencia introspectiva muy interesante que quise plasmar en mis fotografías. Sin prisas, sin horarios y con total libertad. De ahí en adelante he participado como director de arte en centros culturales, expositor, como tallerista en colegios e instituciones además de potenciar todo eso en mi proyecto fotográfico llamado Mandrágora Fotografía, donde la “fotografía mochilera” es uno de los pasatiempos personales junto a muchos otros relacionados con el lenguaje fotográfico“.

Te invitamos a conocer más sobre el viaje de Martín por la Carretera Austral y las maravillosas fotos que trajo de vuelta.

La principal motivación es poder fotografíar, capturar ese paisaje, y traer a la ciudad la esencia de ese sur perdido entre la niebla y bajo la lluvia, “Poder capturar las imágenes y devolvérselas como exposiciones o publicaciones digitales a los espacios citadinos es algo maravilloso, es un pedacito del sur de Chile que llega a las personas. Son gestos, climas, humedades, colores, etc, que convergen. La otra parte del viaje es aventura pura. Trekking, campings, conversaciones con ancianos inolvidables, y por supuesto la comida… A veces puedo ahorrar en mucho, pero no me privo de algún platillo de la zona“, nos cuenta.

Muchos hemos pasado por esto, vimos fotos de la Carretera Austral, escuchamos a alguien que fue a mochilear, leímos sobre las maravillas de los parques y lo que siente la gente cuando visita esos paisajes. Se siente como una especie “de llamado”, algo nos “tira” y nos deja con una sensación de que “debemos” ir hacia esa ruta que al parecer a hechizado a tantos. Martín también experimentó todo aquello, “Yo cuando mochilié a Chiloé, quedé fascinado. Y no he dejado de ir. Y en el año 2016, quise ir a Carretera Austral, había visto muchas fotografías y oido muchas historias mochileras. Me encanta el clima austral, la lluvia, el frío y la bruma, y como soy un fanático de los climas escandinavos, Carretera Austral representaba para mi un trocito de esos lugares. Principalmente el viaje fue para conocer. Sabía que hacer espléndidas fotos era factible, debido a los hermosos parajes. Me encanta vivenciar costumbres, y si Chiloé me parecía muy lejos ( Soy de la V Región ), no quería imaginar qué tanto era Carretera Austral. Ese viaje, que fue uno de los más complicados para mi de llevar a cabo por el equipo, y los precios, fue una experiencia totalmente especial. Es una magia muy especial la que se vivencia en los aires puros y los cielos invernales. Así que en realidad, el viaje a Carretera Austral estuvo marcado por el sentido de viajar más que nada, sentir el tramo y recorrerlo“.

El equipo
Viajar con mochila al hombre siempre es complicado y hay muchas cosas de las que preocuparse, la carpa, la ropa, la comida, la cocinilla, el gas, todo el peso que eso representa, y una, al parecer, interminable lista de etcéteras. Si a todas esa planificación y peso le sumamos equipo fotográfico, y los cuidados particulares que este requiere la cosa se complica aún más, “Siempre cuando viajo con la cámara, se que hay riesgos. Tanto climáticos como accidentes inesperados. En los viajes anteriores no había tenido mayores problemas. El enemigo de las cámaras más que la humedad, es el polvo, ya que este se incrusta en el sensor o se almacena en lo objetivos. Esto puede dañar el motor de enfoque o simplemente crear problemas en la captura. En Carretera Austral el enemigo es la condensación, en más de una oportunidad lidié con lentes empañados, sobretodo en el viaje desde Quellón a Puerto Chacabuco, donde a mar abierto, la humedad afecta muchísimo. Hubo algunos momentos sobre la embarcación ( El Queulat), donde no pude fotografiar algunos fiordos o cascadas debido a la fuerte lluvia. Los momentos donde quise fotografiar y no pude, se dieron en lugares restrictivos.“.

El viaje comienza antes del viaje
Hay quienes se lanzan al viaje, sin más, con eso de que “el camino se hace al andar” y todo el romanticismo al rededor del dejarse llevar y la improvisación. Pero para Martín, y sobre todo considerando que no solamente conocer los paisajes es lo importante, sino también “traerlos de vuelta”, la planificación es obligatoria, aunque eso no significa que no haya espacio para la improvisación entre medio de la aventura, “Creo que el viaje de un mochilero, al menos en mi caso, comienza cuando uno planifica. Ahí comienza el viaje. Planificar la ruta es muy lindo, tanto porque te permite ir con disposición y preparado para cada lugar y porque uno ya vive la experiencia al momento de buscar referencias por internet, datos de otros mochileros, fotografías de las zonas, etc. Es un incentivo y en mi caso, planificar ayuda tremendamente a gestionar el tiempo y el dinero. Cuando uno no conoce una zona mucho, puede dejar un par de días libres de descubrimiento, lo que también lo hace interesante e inesperado. Pero sólo para ciertos casos como lugares muy grandes. Con respecto a la fotografía, vi algunos referentes previos, más menos tenía en mente donde ocuparía más días para capturar una que otra zona“.

El Espíritu de la Carretera Austral
Finalmente le preguntamos a Martín sobre lo que él consideraba que era el Espíritu de la Carretera Austral, esto nos respondió:

Creo que la definición del espíritu de Carretera Austral es la expectación y el descubrimiento. Hay zonas tremendamente deshabitadas, y curiosidades bastante interesantes.
Me tocó una vez a bordo del Queulat, ver como dos descendientes de colonos, cargados con provisiones, descendieron del barco a las 02:00 de la mañana en una isla que estaba alumbrada sólo por el foco del barco. Creo que era parte de la playa de la Isla Santo Domingo, donde según contaba un tripulante, vivían muy pocas personas. Otros decían que sólo vivía una familia descendiente de colonos y que iban una vez a la semana a buscar provisiones.
Sea como sea, en Carretera Austral hay mucha aventura. El clima obliga muchas veces a replantearse las rutas y los tiempos; no por nada es tan famoso el dicho “El que se apura en la Patagonia, pierde su tiempo”. El ritmo de vida es realmente más pausado y el clima muchas veces es inesperado.
El viento en las cercanías a Cerro Castillo, es muy violento, mientras que en Puerto Cisnes, experimenté gran calma en un día lluvioso.
Vi muchas laderas sin flora, donde los lugareños decían que en esas mismas fechas de verano, la nieve lo tapaba todo. Río Simpson estaba en su mayoría seco, pobladores decían que si bien el flujo bajaba en verano, nunca tanto como ese año 2016.
El patagón es un poblador amable, pero un poco desconfiado. Muchas veces producto de problemas entre mochileros y el ambiente, ya que muchos extranjeros suelen infringir normas de camping, regatear precios o cruzar lugares no habilitados. Tanto el descontento de patagones con los extranjeros como con algunos chilenos, se da en ciertos lugares. Una vez un poblador me dijo que si “uno tenía cara de gringo, difícil que le paren los autos”, mientras que la mejor manera de mochilear, era con banderita chilena o argentina y con una boina. El patagón chileno – argentino es muy unido con sus tradiciones y muy apegado a las costumbres.
Como ley general, nunca rechazar un mate; es símbolo de unidad
“.

Puedes encontrar más del trabajo de Martín en https://www.facebook.com/Mandragoraphoto/

¿Y tú, llevarías tu cámara a la Carretera?

La magia del silencio de la Ruta 7

La magia del silencio de la Ruta 7

Amo la décima región y cuando puedo viajo desde Santiago, la ciudad donde vivo, hasta allá. En uno de mis periplos, decidí conocer la Carretera Austral y reconozco que al principio me compliqué porque no sabía por dónde comenzar. Mi primera impresión era que para conocer los bellos paisajes de esta, tenía que viajar a regiones del sur profundo y que el camino sería complejo para hacerlo sola.
Investigué con amigos y por Internet, y descubrí que mi querida y amada décima región es la puerta de entrada a la Carretera Austral, por lo que no dudé en arriesgarme a conocer el primer tramo o lo que yo definí así, ya que luego aprendí que hay muchas formas de iniciar el viaje por la Carretera Austral. Aquí les contaré la primera opción que tomé.

Viajé en avión hasta Puerto Montt, en un cómodo y corto viaje. También podemos usar el bus si así lo requerimos, pero nos demoraremos un poco más en llegar y todo dependerá desde dónde iniciamos el viaje. Mi objetivo era la Ruta 7, por lo que tomé un bus que recorrió las afueras del Parque Nacional Alerce Andino (que también vale la pena conocer como otro panorama más dentro de este viaje lleno de posibilidades), pasando por Quillaipe y Lenca, entre otras localidades. Me maravillé cuando cruzamos en barcaza, ya que en esa parte el territorio chileno comienza a dividirse. Y esa es la maravilla más grande de esta primera aproximación a esta ruta. Desde el mismo terminal de buses salen micros que te pueden llevar por $2500 hasta Hualaihué.

Una vez ahí, descubrí la maravilla del silencio y pude contemplar el paso del tiempo. En ese viaje aprendí a valorar el presente y a disfrutar del encanto de la naturaleza, sobre todo porque el reloj avanzaba lento, sin apuro, invitándome solo a descansar y relajarme, a meditar y acallar la mente. Me sentí dueña de lo que la Ruta 7 me estaba mostrando (y solo había iniciado un tramo muy corto). La recomendación para esta primera aproximación es visitar las Termas de Pichicolo, que están en el Parque Nacional Hornopirén, en un entorno totalmente natural. Desde el centro de la comuna, se puede tomar un bus que lleva hasta las termas y en menos de media hora estás listo para disfrutar de estos baños calientes. Hay que tener valentía, ya que la soledad es la principal compañera, sobre todo en mi caso, que inicié esta aventura en solitario. Cuando me bajé del bus, no había nada más que yo, un camino y un letrero que me indicaba que había llegado a las termas, que son absolutamente naturales, sin intervención del hombre y la sensación real es estar en medio del bosque contemplando la naturaleza en el relajo de esas aguas. Totalmente recomendable, ya que además son baratas ($8.000 el día) y porque para llegar a ellas hay que hacer un pequeño trekking que atraviesa un río. Recomiendo llevar algo para comer y abundante agua. Son el lugar perfecto para aprender a disfrutar del ahora y de lo simple.

Por: Claudia Sánchez Picker

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[Entrevista] Cuando “Sueños de Ruta” pasó por La Carretera Austral

[Entrevista] Cuando “Sueños de Ruta” pasó por La Carretera Austral

Me encontré con el Facebook “Sueños de Ruta” hace algunos días, cuando buscaba gente que quisiera contar su Historia de Carretera. Personas que se animaran a inspirar a otros a visitar nuestra amada Ruta 7.

Los chicos de Sueños de Ruta son prueba viva de que no se necesita ninguna condición especial, ni ninguna preparación física para vivir la aventura, más que simplemente querer hacerlo.

“Cuando Facu me propuso viajar en bici, en ningún momento reparé en mi condición física. Nunca me entrené antes del viaje, simplemente salí. Seguramente que me costó y me sigue costando mas que otros, pero acá la idea no es rendir más, es viajar, es vivir experiencias, es sorprenderme. Sabía que si lograba hacer el paso fronterizo Los Libertadores (3.200 metros de altura), uno de los pasos más altos que conectan Chile y Argentina, iba a ser una gran sorpresa que iba a quedar para siempre grabado en mi memoria. Así que me mentalicé y allá fui.Fueron 3 días de tantas emociones juntas que lo último que se me vino a la cabeza fue el esfuerzo físico. Disfrute a pleno cada momento, cada kilómetrom, cada subida, cada palabra de aliento desde las ventanillas de los autos, cada mirada de “¡ufff estas loca!” Y lo logré. Lo logré porque quería lograrlo, lo logré porque ese fue mi deseo. Tengo 32 años, nunca hice deporte, soy vegana, lo cual para muchos podría significar falta de fuerzas, y lo logré. Fuí feliz.”

– Cruzar los andes en Bici, Sueños de Ruta

Hablé con Lau y Facu, y amablemente accedieron a responderme algunas preguntas para conocer más de su historia por nuestro país. Fue por conversaciones con otros viajeros que se enteraron de la existencia de la Carretera Austral, y de todas las maravillas que ahí podían ver, de las cuales, parece ser que la falta de viento es la mejor de ellas 🙂 “En la Patagonia Argentina hay mucho viento y las distancias entre un pueblo y otro son enormes, eso hizo que empezáramos a evaluar cruzar a Chile. Nos habíamos enterado de boca de otros viajeros que del otro lado de la cordillera estaba la Carretera Austral, un lugar llenó de naturaleza, con ríos, lagos, montañas, glaciares colgantes y algo más maravilloso aún: no había viento“, me cuentan.

Desde que yo mismo visité la carretera hace un par de veranos, siempre he pensado que tiene un espíritu especial, les pregunté cual sería para ellos ese espíritu de carretera: “La Carretera Austral tiene alma de aventura, de vida al aire libre. La Carretera Austral es salvaje, no tiene un itinerario de lugares a visitar, la Carretera Austral es para visitarla toda, con tiempo, disfrutarla de punta a punta, dejarse llevar, perderse en sus recovecos y encontrar una postal maravillosa detrás de cada una de sus curvas”.

Todos los viajes tienen inconvenientes, y salir a la aventura, ya sea haciendo dedo, en auto, en bicicleta o de cualquier otra forma tiene sus complicaciones, y nadie está exento de algún accidente, por lo que es importante siempre estar lo más preparado posible y tomar, antes de que suceda algo, todas las precauciones que se puedan, “Saliendo del Parque Nacional Queulat, en una bajada me caí de la bicicleta (Facu) y me raspé todo el cuerpo, además de golpearme la cabeza, menos mal que llevaba casco. Fue un susto bastante grande, pero nada más que eso. Después de un par de semanas volvía a estar al 100%“.

Me confiaron además sus mejores experiencias La Carretera, que para todos es distinto, algunos disfrutan los paisajes, otros la gente, incluso la soledad, pero para ellos esto fue lo mejor:

  1. Acampar a orillas del Río Baker: un río que no estaba en nuestro planes y que dejó su color turquesa impregnado en nuestros recuerdos.
  2. Cruzar en barco el lago general carrera rumbo puerto Ibañez.
  3. Dormir en la casa de un abuelito en Puerto Bertrand, mientras veíamos nevar por la ventana de su cabaña.

Pero si de lugares se trata el que más les encantó fue el Queulat: “El Parque Nacional Queulat nos pareció de película. Pero todo el recorrido de la Carretera Austral no tiene desperdicio“.

Al final, reflexionan algo que posiblemente todos los que hemos visitado la Ruta 7 pensamos:

“Llevamos más de tres años viajando y aún no hemos encontrado un lugar tan maravilloso como la Carretera Austral, no sólo sus lugares sino también la solidaridad de la gente que hemos cruzado en ella. Si tuviera una puerta mágica para teletransportarme a algún lugar del mundo cuando quisiera, ese lugar sin dudas sería esta hermosa carretera a la que siempre vamos a querer regresar”.

Todas las imágenes perteneces a Sueños de Ruta

Sigue las aventuras de Lau y Facu en sus Redes:

Puerto Gaviota: la prima olvidada de los Fiordos

Puerto Gaviota: la prima olvidada de los Fiordos

Cuando llegué hace 2 años a la región de Aysén. Uno de los primeros lugares que quise conocer fue Puerto Gaviota. Había escuchado algunas historias de la Isla y para mi sorpresa todas eran distintas, me intrigaba conocer esa caleta; el destino tiene muchos lugares en nuestro camino, y llegué primero a Puerto Gala. Otra Isla con más habitantes y por esto con más atención del continente (atención que tiene que mejorar). Cuando me fui de Puerto Gala nuevamente me quedé con las ganas de ir a Gaviota.

Finalmente lo logré. Mi ruta ya estaba trazada, me dirigí a Puerto Chacabuco desde Coyhaique, me llevó el amigo de una amiga. La barcaza de las 16:30 del día viernes, llego a las 12:30 am del día sábado. Zarpamos y a las 06:15 del sábado 03 de febrero 2018 llegamos a Puerto Gaviota.

Una familia capitalina muy simpática, que concretó el sueño de un mundo nuevo, llevaban algunos materiales para equipar de a poco su nueva casa, entre mi desorientación y la oscuridad de una caleta dormida, me acogieron junto a sus hijos, que se enamoraron del mar y las montañas, la conversación nos llevó al infaltable mate madrugador. Esta familia de valientes que llegaron a la isla en el último año, son practicamente los únicos nuevos habitantes, no está de más decir, que en Gaviota solo viven aproximadamente 50 personas de manera estable, en su mayoría pescadores, de toda una vida, que conocen el mar casi a ojos cerrados.



La luz de la mañana, me mostró los colores, escaleras, construcciones y botes, de una caleta hermosa, pero tristemente roída por el abandono y los años, los pobladores, en su mayoría hombres, gente de mar, pescadores que viven prácticamente solos, pocas son las mujeres y niños que habitan la caleta, alejados del ruido y el reloj que corre en las grandes ciudades. Son gente amable, generosa, que comparte lo que tiene, sea mucho o casi nada. Son alegres, curiosos y conocedores de esas islas, casi como un mapa vivo. Pero también tienen necesidades básicas, no piden ayuda económica (aunque no les vendría mal), sus requerimientos son humanitarios, tienen una posta que fue una donación privada y que permanece cerrada por que no tiene paramédico. La energía funciona desde la una de la tarde a una de la mañana, gracias a un generador poco amigable con el medio ambiente. Otra de mis sorpresas fue el clima, me tocaron días soleados, brillantes y con mucho calor. Las estaciones se están marcando y la temperatura cálida del verano se nota.

Estos hombres de mar, son los dueños de historias mágicas, que con el tiempo han cultivado y que la creatividad les ayuda a alimentar, ¡yo me las creí todas! Ellos están dispuestos a contar sus historias a quienes quieran escuchar. Navegué entre los fiordos, conocí loberas, pesque en mar abierto, en los bordes de las playas, las toninas me saludaron y nadaron junto a nosotros mientras el bote avanzaba, las gaviotas son las dueñas de casa, gaviotas que por primera vez me parecieron simpáticas.

Entre las cosas que me comprometí con la gente de Gaviota, fue a escribir y publicar este artículo, para contar que no tienen paramédico, cosa que para ese tipo de localidades con tan difícil acceso es asunto de vida o muerte. A veces piden prestado el paramédico de puerto Gala. Que como comprenderán no es como conseguir la chancha, para un partido de futbol.



Si alguna autoridad lee esto, ahí hay mucho por hacer. Ellos saben lo que necesitan y no piden más que eso. Son gente austera que vive con poco, así lo elijen, no por pobreza o falta de recursos, sino por simpleza de vida. Están preocupados por el avance y la llegada de nuevos habitantes, se preguntan que pasara con los alcantarillados y todo lo que trae una mayor población, en gaviota solo hay 2 almacenes, un camión feria, que llega con la barcaza una vez a la semana. Prácticamente 4 niños que son los usuarios de la escuela del pueblo, que cuenta con un profesor. Un parque enorme de patio trasero, recursos marinos naturales, limpios y su gente tiene conocimientos que deberían ser patrimonio. Pero necesitan orientación, educación turística y aunque no lo pidan, necesitan ayuda en muchas otras áreas, las salmoneras los acechan y son casi un mal inminente!! Casi como La crónica de una muerte anunciada.

Mi reflexión es que, la gente que elige vivir en lugares tan apartados, sabe lo que quiere y por qué hace de estos su hogar, desarrollan una vida en calma, más lenta. La tranquilidad se respira, Gaviota es un lugar hermoso. Los invito a visitarlo, con respeto, por el lugar y su gente, es el visitante el que tiene que acomodarse. Acá se toman la vida en tiempo real, como pasa en casi toda la Patagonia.

Por María Elena Montecinos

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#unparamedicoparapuertogaviota

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