[Entrevista] Cuando “Sueños de Ruta” pasó por La Carretera Austral

Lau y Facu, se cansaron de la vida cotidiana, tal como dicen ellos mismos, de trabajar de 9 a 5 y de lunes a viernes. Comenzaron en 2015 una aventura en bicicleta que los llevaría de idas y vueltas por Argentina y Chile. Ahora con un nuevo medio de transporte, recorren latinoamerica en una Kombi VW de 1986 llamada “Pimienta”.

[Entrevista] Cuando “Sueños de Ruta” pasó por La Carretera Austral

Me encontré con el Facebook “Sueños de Ruta” hace algunos días, cuando buscaba gente que quisiera contar su Historia de Carretera. Personas que se animaran a inspirar a otros a visitar nuestra amada Ruta 7.

Los chicos de Sueños de Ruta son prueba viva de que no se necesita ninguna condición especial, ni ninguna preparación física para vivir la aventura, más que simplemente querer hacerlo.

“Cuando Facu me propuso viajar en bici, en ningún momento reparé en mi condición física. Nunca me entrené antes del viaje, simplemente salí. Seguramente que me costó y me sigue costando mas que otros, pero acá la idea no es rendir más, es viajar, es vivir experiencias, es sorprenderme. Sabía que si lograba hacer el paso fronterizo Los Libertadores (3.200 metros de altura), uno de los pasos más altos que conectan Chile y Argentina, iba a ser una gran sorpresa que iba a quedar para siempre grabado en mi memoria. Así que me mentalicé y allá fui.Fueron 3 días de tantas emociones juntas que lo último que se me vino a la cabeza fue el esfuerzo físico. Disfrute a pleno cada momento, cada kilómetrom, cada subida, cada palabra de aliento desde las ventanillas de los autos, cada mirada de “¡ufff estas loca!” Y lo logré. Lo logré porque quería lograrlo, lo logré porque ese fue mi deseo. Tengo 32 años, nunca hice deporte, soy vegana, lo cual para muchos podría significar falta de fuerzas, y lo logré. Fuí feliz.”

– Cruzar los andes en Bici, Sueños de Ruta

Hablé con Lau y Facu, y amablemente accedieron a responderme algunas preguntas para conocer más de su historia por nuestro país. Fue por conversaciones con otros viajeros que se enteraron de la existencia de la Carretera Austral, y de todas las maravillas que ahí podían ver, de las cuales, parece ser que la falta de viento es la mejor de ellas 🙂 “En la Patagonia Argentina hay mucho viento y las distancias entre un pueblo y otro son enormes, eso hizo que empezáramos a evaluar cruzar a Chile. Nos habíamos enterado de boca de otros viajeros que del otro lado de la cordillera estaba la Carretera Austral, un lugar llenó de naturaleza, con ríos, lagos, montañas, glaciares colgantes y algo más maravilloso aún: no había viento“, me cuentan.

Desde que yo mismo visité la carretera hace un par de veranos, siempre he pensado que tiene un espíritu especial, les pregunté cual sería para ellos ese espíritu de carretera: “La Carretera Austral tiene alma de aventura, de vida al aire libre. La Carretera Austral es salvaje, no tiene un itinerario de lugares a visitar, la Carretera Austral es para visitarla toda, con tiempo, disfrutarla de punta a punta, dejarse llevar, perderse en sus recovecos y encontrar una postal maravillosa detrás de cada una de sus curvas”.

Todos los viajes tienen inconvenientes, y salir a la aventura, ya sea haciendo dedo, en auto, en bicicleta o de cualquier otra forma tiene sus complicaciones, y nadie está exento de algún accidente, por lo que es importante siempre estar lo más preparado posible y tomar, antes de que suceda algo, todas las precauciones que se puedan, “Saliendo del Parque Nacional Queulat, en una bajada me caí de la bicicleta (Facu) y me raspé todo el cuerpo, además de golpearme la cabeza, menos mal que llevaba casco. Fue un susto bastante grande, pero nada más que eso. Después de un par de semanas volvía a estar al 100%“.

Me confiaron además sus mejores experiencias La Carretera, que para todos es distinto, algunos disfrutan los paisajes, otros la gente, incluso la soledad, pero para ellos esto fue lo mejor:

  1. Acampar a orillas del Río Baker: un río que no estaba en nuestro planes y que dejó su color turquesa impregnado en nuestros recuerdos.
  2. Cruzar en barco el lago general carrera rumbo puerto Ibañez.
  3. Dormir en la casa de un abuelito en Puerto Bertrand, mientras veíamos nevar por la ventana de su cabaña.

Pero si de lugares se trata el que más les encantó fue el Queulat: “El Parque Nacional Queulat nos pareció de película. Pero todo el recorrido de la Carretera Austral no tiene desperdicio“.

Al final, reflexionan algo que posiblemente todos los que hemos visitado la Ruta 7 pensamos:

“Llevamos más de tres años viajando y aún no hemos encontrado un lugar tan maravilloso como la Carretera Austral, no sólo sus lugares sino también la solidaridad de la gente que hemos cruzado en ella. Si tuviera una puerta mágica para teletransportarme a algún lugar del mundo cuando quisiera, ese lugar sin dudas sería esta hermosa carretera a la que siempre vamos a querer regresar”.

Todas las imágenes perteneces a Sueños de Ruta

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